El Internet de las cosas: el mundo de los objetos inteligentes

Transformación digital

El Internet de las cosas: el mundo de los objetos inteligentes

Son variados los conceptos que encontramos en la web sobre lo qué es el Internet de las cosas o “Internet of Things” (IoT siglas en inglés), pero esto término que para ser comprendido con todo su auge y alcance, es necesario diferenciarlo entre teorías y transformarlo en realidades y acciones concretas. Por ejemplo, ¿se imagina que un frigorífico le avise la fecha de caducidad de los productos que compre?  O ¿que los zapatos deportivos que utilice para correr registren en la nube las estadísticas de su actividad deportiva semanal? Estos cuestionamientos son algunas de las aplicaciones del Internet de las cosas que no es más que una revolución en las relaciones entre los objetos y las personas, puesto que estas “cosas” estarán conectadas entre ellas y con la red de Internet, de manera que transmitirán datos en tiempo real.

Si bien, que los inodoros analicen su orina y le recomienden una dieta o asistir al médico, o si el cepillo de dientes le alertara de cualquier pequeña caries y pidiera por usted cita en el dentista, la idea en general que busca transmitir el Internet de las cosas es que cosas cotidianas se conectan a Internet para producir data, transformarla en información y hacer su vida más fácil. Sin embargo, este término es mucho más profundo e incluso completo. Para entender esta transformación, es necesario comprender que sus fundamentos no son nuevos. Desde hace unos 30 años, diversos investigadores están trabajando con el objetivo de volver más interactivos todos los objetos de uso cotidiano. Ideas como el hogar inteligente o como la casa del mañana han evolucionado hasta llegar a lo que hoy conocemos como el Internet de las cosas.

El IoT potencia objetos que antiguamente se conectaban mediante circuito cerrado, como comunicadores, cámaras, sensores, permitiendo comunicarse globalmente mediante el uso de la red de redes con la clave de operación remota. Es decir, cada uno de los objetos conectados tiene una IP específica y, gracias a ello,  puede ser accedido para recibir instrucciones, así como  también se puede conectar con un servidor externo y enviar los datos que recoja. De manera que, esas conexiones se transformen en data que puede ser procesada, punto en donde también converge el concepto de Big Data.

Debido al sistema RFID (siglas de radio frequency identification, es decir, “identificación por radiofrecuencia”), al integrar un chip de pocos milímetros en cualquier objeto del hogar, del trabajo o de la ciudad, se podrá procesar y transmitir información constantemente. Las investigaciones arrojan que en menos de tres años, en el  2020 entre 22.000 y 50.000 millones de dispositivos se conectarán a Internet, con el fin de proporcionar a los ciudadanos una serie de servicios y aplicaciones inteligentes sin precedentes.

Según Hans Vestberg, CEO de la compañía Sony Ericsson, el impacto y los beneficios del Internet de las cosas serán considerables: “Si una persona se conecta a la red, le cambia la vida. Pero si todas las cosas y objetos se conectan, es el mundo el que cambia”. El Internet de las cosas es uno de los grandes pasos hacia la completa digitalización del mundo físico y es un cambio que tenemos más cerca de lo que imaginamos. Por ello, lo invitamos a dar sus primero pasos en el entorno digital. Conozca nuestra nube de almacenamiento y tenga el control total sobre su información. Pruebe Net4Cloud gratis por 30 días y blinde su información contra cualquier externo o amenaza. Nosotros le explicamos cómo

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